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Print-Friendly VersionInforme Anual 2003—Banco de la reserva federal de Dallas

La mejor esperanza para un mejor futuro

La productividad cuenta, ya que determina qué tan bien vivimos. Déle un vistazo al mundo. Retroceda en el tiempo. Los países más pobres no son tan productivos como los ricos. Las sociedades que han surgido de la pobreza hacia la prosperidad lo han hecho al encontrar maneras de obtener más de su mano de obra y de otros recursos.

Al mirar atrás, está claro que la productividad ha hecho de Estados Unidos una nación rica. Si vemos para adelante, debería quedar claro que en la productividad permanece como la mejor esperanza de Estados Unidos par mejorar los estándares de vida en el futuro. Otras rutas posibles hacia una vida mejor no prometen mucho. No podemos consumir una porción más grande de nuestra producción nacional. Las obligaciones familiares y las opciones de estilos de vida sugieren que no vamos a aumentar la proporción de la población en el trabajo. La tasa de desempleo se elevó durante la recesión y sus repercusiones, así que podría descender—pero sólo un punto porcentual o algo así.


Los códigos de barras y los escáneres están haciendo más productivo al sector de servicios. Los supermercados y otros vendedores al menudeo están instalando estaciones de cajas registradoras con autoservicio valuadas en $25,000, con lo que alcanza un ahorro en costos promedio de cerca del 40 por ciento.

La productividad difiere de estas fuentes limitadas de progreso. La productividad promete ser una mejor forma, ya que es ilimitada. La fuente de la productividad es el vasto potencial de la tecnología moderna. Fluye de la promesa infinita del ingenio humano. La productividad aprovecha la infinita capacidad de organizar la economía de manera más eficiente. Con la productividad avanzaremos lo que le permitamos.

La historia nos dice que el progreso económico puede ser un proceso desordenado y frecuentemente caótico. Existen retrasos así como costos para la retención y redistribución de trabajadores. El torbellino en el mercado de empleos causa dificultades para trabajadores desplazados y sus familias. Algunos trabajadores pueden estar peor que antes. Pero no puede hacerse caso omiso de las crudas realidades de la vida económica.

Algunos de los aspectos problemáticos de la vida económica—las pérdidas de empleos, la subcontratación—son buenos para la productividad; constituyen la fuente del progreso. Al entender esto, podemos hacerle frente al cambio económico con menos temor.

La naturaleza humana se adhiere al status quo: La mayoría de personas están a favor del progreso; es el cambio lo que no les gusta. No podemos caer en esa trampa. No vamos a alcanzar una mayor productividad sin cambiar los recursos de usos existentes a nuevos usos. Cuando la mano de obra se traslada de donde ya no se le necesita, nosotros nos beneficiamos de cualquier cosa que los trabajadores reciclados produzcan en cualquier parte.

Dejar que la economía se reorganice para volverse más productiva ha hecho maravillas para Estados Unidos. Nuestro futuro, no menos, depende de hacer las cosas de una mejor manera.

—W. Michael Cox y Richard Alm

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Índice de la Informe Anual 2003
En inglés
Carta del presidente
Una mejor manera
Subiéndose a una oleada de tecnología
Trabajar de forma más inteligente, no más duro
El exprimidor de la reorganización
La evolución del trabajo
Cosechando los resultados de la productividad
La mejor esperanza para un mejor futuro
Reconocimientos, Notas, Créditos de fuentes y fotografías