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La caída de las maquiladoras:
¿Cambio estructural ó factores cíclicos?
Business Frontier
Edición 2, 2004
La industria maquiladora de México
se está recuperando lentamente de su peor crisis
en casi 40 años. Entre Octubre del 2000 y Marzo
del 2002, la industria perdió 278.000 empleos—un
declive del 21 por ciento.
Durante los duros meses de la
recesión maquiladora, muchos cuestionaron el
futuro de esta industria. Algunos observadores señalaron
la recesión en curso en los EE.UU. y el pobre
desempeño de los sectores industriales estadounidenses
como las principales causas de la caída de dicha
industria. Otros apuntaron a factores estructurales
como salarios mexicanos más altos y la creciente
competencia extranjera. Esto genera las siguientes preguntas:
¿cuánto de la caída de las maquiladoras
se debió a un ciclo comercial?, ¿cuánto
se debió a un cambio estructural?, ¿está
lista la industria maquiladora para enfrentar la creciente
competencia global?
Con estos temas como telón
de fondo, las sucursales del Banco de la Reserva Federal
de Dallas en El Paso y San Antonio organizaron una conferencia
titulada “La caída de las maquiladoras:
¿Cambio estructural ó factores cíclicos?”.
Este artículo resume las presentaciones y discursos
presentados en dicha conferencia, la cual se llevó
a cabo el 21 de Noviembre del 2003, en South Padre Island
en Texas.
Comentarios Centrales
Como introducción
al evento, Antonio O. Garza, Jr., Embajador de EE.UU.
en México, remarcó que la creación
de la industria maquiladora hizo historia como el primer
paso del gobierno mexicano hacia el mercado libre y
la competencia global. Garza señaló que
las maquiladoras constituyen el componente más
grande del comercio entre los EE.UU. y México
y el 79 por ciento de su propiedad está en manos
de compañías estadounidenses.
“La lista de los 100 empleadores
top mexicanos en maquiladoras es un quién es
quién dentro de las firmas estadounidenses”,
dijo Garza. La lista incluye Delphi Corp., Mattel, Ford
Motor Co., Tyco International, General Electric Co.,
Solectron Corp., Johnson & Johnson e ITT Industries.
La importancia de las maquiladoras para la economía
de los Estados Unidos radica en las 26.000 compañías
localizadas a través de los Estados Unidos que
proveen a las maquiladoras de maquinaria, materia prima
y componentes.
De acuerdo a la investigación
de la sucursal de El Paso, la industria maquiladora
representa cerca del 9 por ciento del empleo formal
en México. Es la principal fuente de moneda extranjera
para México—más de $18 mil millones
el año pasado—y provee el 55 por ciento
de las exportaciones manufactureras del país.
Garza apuntó a los importantes
cambios por venir para ambos, México y los EE.UU.,
para retener los beneficios de la sociedad maquiladora.
La proximidad es una ventaja económica mayor
para México, pero ahora el terrorismo representa
nuevas barreras al fluido intercambio de mercancías
entre los dos países. Una cantidad de nuevos
programas están siendo adoptados para acelerar
el tráfico pedestre y pre-autorizar los cargamentos.
Ambos países están compartiendo bases
de datos y software para facilitar el tránsito
de las personas una vez que el programa Visita EE.UU.
(US-VISIT) se implemente y para asegurar que la nueva
ley de bioterrorismo no se torne un cuello de botella
para las mercancías que se transportan por ferrocarril,
camiones o barcos.
Del lado mexicano, los desafíos
a la competitividad incluyen altos impuestos a los negocios,
peajes caros en las autopistas y falta de reformas de
la energía, especialmente para la electricidad.
Las condiciones económicas actuales y el estado
de la industria maquiladora
Garza señaló
que una de las principales razones del retraso de las
maquiladoras fue la recesión industrial estadounidense
y que la misma estaba llegando a su final. Los oradores
del primer panel examinaron este tema en profundidad.
Harvey Rosenblum, Vicepresidente
Senior y director de investigaciones del Banco de la
Reserva Federal de Dallas comenzó con una cita
del Beige Book del 15 de Octubre del 2003: “El
ritmo de la expansión económica (EE.UU.)
se ha acelerado desde el último reporte. Diez
de los doce distritos indican que la actividad se ha
expandido mientras que dos reportan niveles parejos
de actividad económica”.
Rosenblum aportó datos
que promueven la creciente fuerza económica de
EE.UU. y su disposición favorable para un fuerte
crecimiento continuo en el 2004. Los eventos subsiguientes
lo confirmaron. En el momento de la conferencia, la
manufacturación estadounidense—crítica
para con la expansión maquiladora—acababa
de retomar la senda del crecimiento luego de la invasión
a Irak. Ahora vemos que la producción industrial
crece fuertemente en nueve de los diez últimos
meses.
Everardo Elizondo Almaguer, vicegobernador
del Banco de México, se enfocó en la economía
mexicana, donde aún no ve señales claras
de recuperación. Enfatizó que los lazos
más cercanos de México con la economía
estadounidense vienen del sector industrial—la
parte más débil de la economía
estadounidense y la más lenta en recuperarse.
Sin embargo, se esperaba que la economía mexicana
ganase a partir de la actual expansión de EE.UU.,
lo cual Elizondo definió como un efecto “pull”.
Elizondo se encontraba entre la
corriente prevaleciente de la mayoría de los
panelistas del día, señalando una combinación
de factores que llevaron a la reciente caída
de las maquiladoras: la recesión estadounidense
y su lenta recuperación, la competencia internacional
y la falta de reformas económicas en México.
Manifestó que los factores cíclicos dominaron
los recientes sucesos y que la recuperación industrial
estadounidense sería la luz al final del túnel.
Durante
los años noventa, y especialmente luego de 1994,
la correlación entre las economías estadounidense
y mexicana se incrementó. [1]. Para comprender
por qué la producción industrial es tan
dominante en la relación, uno debe mirar el comercio
entre los dos países. En el 2003, México
envió el 91 por ciento de sus exportaciones a
los Estados Unidos y le compró el 62 por ciento
de sus importaciones totales. Las dos exportaciones
estadounidenses más grandes hacia México
, maquinaria eléctrica y vehículos de
ruta, son también las importaciones estadounidenses
más importantes desde México. Estas importaciones
desde México son las mismas mercancías
que dejan los Estados Unidos como exportaciones, pero
regresan como mercancías ensambladas. Bajo el
esquema de maquiladora, equipos, maquinarias, provisiones
y materias primas pueden ser importados temporalmente
hacia México libres de impuestos. Los productos
son ensamblados y/o manufacturados del lado mexicano
y luego exportados a los EE.UU. para su posterior procesamiento
y venta. El eslabón de la maquiladora crea un
fuerte lazo entre la producción industrial mexicana
y la estadounidense, con las maquiladoras operando,
en efecto, como una extensión de la manufacturación
de EE.UU. en México. (Cuadro 1)
Observando las perspectivas de
recuperación de la industria maquiladora, John
Christman, director del servicios de la industria de
maquiladora para Global Insights, remarcaba que el empleo
en las maquiladoras está retrasado con respecto
a la producción industrial en los EE.UU. sólo
unos dos o tres meses. Dijo que la industria había
transitado su peor crisis desde sus comienzos en los
años sesenta. Desde Octubre del 2000 hasta Marzo
del 2002, el empleo en las maquiladoras cayó
un 21 por ciento, mientras que la producción
lo hizo en un 8 por ciento. El empleo en las maquiladoras
al momento de la conferencia se hallaba en niveles que
se habían observado por última vez en
1998.
De acuerdo a Christman, la industria
maquiladora debe reinventarse a sí misma para
competir en el mercado global. El nuevo modelo para
las maquiladoras debería incluir énfasis
en atraer y retener plantas de alta tecnología;
plantas de alta complejidad, diseñadas para clientes
de alta escala, con respuestas rápidas just-in-time
para clientes en mercados volátiles; inversión
en plantas de capital intensivo; esfuerzos totales en
la interacción vertical de la industria y una
producción con más valor agregado; pronto
apalancamiento y la toma inmediata de ventaja de los
factores competitivos nuevos y globales de los EE.UU.;
y un modelo de negocios para las maquiladoras con ingeniería
y departamentos de Investigación y Desarrollo
en los niveles de planta.
La clave para que dicho modelo
se materialice, dijo Christman, es la eliminación
o modernización de la selva gubernamental de
reglas y regulaciones. Los principales sectores competitivos
del futuro son las partes y componentes automotrices,
la industria aeroespacial, la electrónica (para
LCD televisores de gran tamaño y de pantalla
plana), software, la metalmecánica, e instrumentos
y provisiones médico-hospitalarias. Global Insights
predice que la industria maquiladora regresará
a los niveles de empleo del año 2000, pero no
hasta el 2008.
Enrique Castro, vicepresidente
del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora de
Exportación (CNIME), afirmó que esta industria
no solamente había perdido más de 270.000
empleos desde que lograra su pico sino que también
había perdido la oportunidad de agregar 120.000
empleos en cada año de recesión.
De acuerdo a Castro, la industria
maquiladora es un importante enlace económico
entre los estados fronterizos de ambos países.
Texas, California, Arizona y New Mexico exportan el
62 por ciento de sus mercancías a México,
y un 70 por ciento de ello queda en los estados fronterizos
mexicanos. Además, se estima que un 78 por ciento
de las mercancías importadas utilizadas por la
industria maquiladora (componentes y servicios) proviene
de los EE.UU.
Castro agregó que 85 de
los 100 empleadores top de maquiladoras son empresas
estadounidenses y japonesas. Se estima que 26.000 empresas
con sede en los EE.UU. proveen materia prima y componentes
a las maquilas, y entre 1990 y el 2002 más de
500.000 nuevos empleos estadounidenses compartieron
una cadena de provisión común con las
maquiladoras mexicanas. Para preservar los beneficios
binacionales y continuar con el sistema de maquiladora,
Castro instó al gobierno a brindar incentivos
para la tecnología, capacitación laboral
y desarrollo de la provisión. Los empleos mexicanos
que se perdieron contra China, por ejemplo, estarán
acompañados de pérdidas de empleos en
la cadena de provisión en los EE.UU.
La industria maquiladora y la competencia global
El segundo panel apuntó
a la competencia en una economía mundial cambiante.
Ralph Watkins, gerente de programación en la
International Trade Commision (Comisión de Comercio
Internacional) de los EE.UU. se refirió a los
factores que están afectando a la competencia
entre México y China para las exportaciones y
la inversión. Watkins enfatizó en la producción
compartida como un aspecto importante de la globalización.
La producción compartida, también conocida
como redes de manufacturación a través
de las fronteras, ocurre cuando los procesos utilizados
para manufacturar una mercancía se llevan a cabo
en más de un país. Tal racionalización
de la producción permite a las empresas reducir
costos o mejorar el tiempo de respuesta, por lo tanto
se tornan más competitivas e incrementan sus
ganancias.
Según Watkins, México
puede competir en forma más efectiva con China
en el mercado estadounidense en los sectores de alto
a medio valor agregado donde existe una alta relación
entre peso y valor (artefactos más importantes,
televisores de gran pantalla) donde la competencia se
basa más en la calidad que en el precio (insumos
e instrumentos médicos), donde hay cambios de
diseño frecuentes o donde es vital proteger los
derechos intelectuales. China ha ganado en los sectores
de bajo valor agregado, sectores “comoditizados”
como el de la vestimenta, equipajes y calzado. (Cuadro
2)

Watkins sostiene lo anterior observando
las estadísticas oficiales de México del
Instituto Nacional de Estadística Geografía
e Informática (INEGI). Desde Marzo del 2002 hasta
marzo del 2004, los tres ganadores eran los equipos
de transportación (+17.424 empleos), los equipos
eléctricos y electrónicos (+9.607) y los
equipos para maquinarias (+2.447). Los últimos
cuatro perdedores eran la vestimenta y los textiles
(-21.524 empleos), el amoblamiento (-3.644), los juguetes
(-1.082) y los artículos de cuero (-548).
Robert Berges, director de la
estrategia de la equidad de Latinoamérica para
Merrill Lynch, también exploró el tema
México versus China. Berges describió
la evolución de México como nación
comerciante desde exportador de commodities, principalmente
petróleo, hasta exportador de productos manufacturados
hacia los EE.UU. Por ejemplo, solamente 11.7 por ciento
de las exportaciones totales de México están
basadas en las commodities, comparado con un 51.2 por
ciento en Chile, 37.5 por ciento en Argentina y 28.1
por ciento en Brasil. No obstante, México es
el menos diversificado en cuanto al destino del comercio,
con alrededor del 84 por ciento de sus exportaciones
hacia los EE.UU., comparado con un 19.1 por ciento en
Chile, 12 por ciento en la Argentina y un 25.7 por ciento
en Brasil. Esto hace que México sea vulnerable
a los cambios en la producción industrial estadounidense.
En el 2003, México perdió
su participación en 13 de las 20 exportaciones
principales hacia los EE.UU. No se puede culpar a China
por toda esta pérdida, señaló Berges.
La amenaza comenzó entre las maquilas de bajo
valor agregado, donde los salarios son el factor más
importante de toma de decisión. Los costos indirectos
tales como los aranceles gubernamentales, impuestos
y beneficios, llevaron el total del recibo de sueldo
mexicano a cuatro veces más que el de China,
por ejemplo, haciendo inevitable la falta de competitividad
cuando las remuneraciones son críticas. (Tabla
1)
| Tabla 1 |
| Promedio del costo de la mano
de obra en las distintas industrias |
| |
México |
China |
Hungría |
Malaysia |
California |
| Remuneración
promedio por hora |
$1.47
|
$0.47 |
$1.60
|
$1.39
|
$16.60 |
| Beneficios e impuestos*
|
101% |
52% |
61% |
56% |
26% |
| Remuneraciones totales
integradas |
$2.96
|
$0.72
|
$2.58
|
$2.17
|
$20.84 |
|
| *incluye seguridad social,
fondo de ahorro, transporte, billetes de descuento,
distribución de ingreso INFONAVIT , bono
navideño, Afore (fondo de contribución
a la pensión), gastos médicos, entre
otros.No incluye impuestos de nómina. |
| FUENTE: Ministerio de Economía
de México. |
Inclusive los productos
electrónicos como los placas de circuito impreso
para las computadoras personales e impresoras, los teléfonos
celulares y las disqueteras se están volviendo
una commodity y muy sensibles a los precios. Trasladar
la producción a los países con bajas remuneraciones
se ha tornado esencial para la supervivencia de los
negocios, dijo Berges.
La proximidad de México
con los EE.UU. le proporciona una ventaja, permitiéndole
permanecer competitivo como destino de terciarización
en industrias caracterizadas por los cambios constantes
en las especificaciones de diseño, ciclos cortos
de inventario y artículos de gran volumen. La
industria automotriz es un ejemplo perfecto. De acuerdo
a Berges, debería estar a salvo de la “amenaza
China” porque los fabricantes de equipamiento
original mantienen inventarios bajos y un reparto just-in-time
de alto valor. Aun más, los automóviles
son pesados y voluminosos, haciendo que el envío
sea un tema complicado. Finalmente, las autopartes requieren
una frecuente actualización de herramientas lo
que dificulta su producción en China para el
mercado estadounidense. México puede dominar
la producción de varios productos electrónicos
que tienen características similares, tales como
TV de pantallas grandes y electrodomésticos.
Berges argumenta gran parte de
su discurso en términos del ciclo del producto,
donde los productos son creados y testeados en los EE.UU.,
manufacturados inicialmente en largas ruedas de producción
en México y finalmente comoditizados en China.
Cuanto antes se comoditize el producto, más fácil
será trasladar la producción a China.
William C. Gruben, vicepresidente
del Banco de la Reserva Federal de Dallas y director
general de su Center for Latin American Economics (Centro
para estudios económicos latinoamericanos), examinaba
el impacto del retraso del ciclo comercial estadounidense
del 2001 en la industria maquiladora. Presentaba los
resultados de un modelo econométrico que atribuye
más del 80 por ciento del declive del empleo
en maquiladora en el 2001 y 2002 a los cambios de la
demanda agregada en EE.UU. y a incrementos en el costo
de hacer negocios en México, medido por la relación
entre las remuneraciones mexicanas y las no mexicanas.
No obstante, concluyó Gruben, los factores estructurales
como la entrada de China en el 2001 en la Organización
Internacional del Comercio y el Artículo 303
del Acuerdo Norteamericano de Libre Comercio también
causaron significativos impactos negativos sobre el
empleo en las maquiladoras, especialmente en los sectores
textil, de vestimenta y de electrónica. [2]
Perspectiva de Reforma
Un tema importante a lo largo
de las discusiones del día, fue el estatus de
las reformas económicas propuestas en la economía
mexicana para la energía, la ley laboral, estructura
impositiva y las telecomunicaciones—reformas consideradas
esenciales para hacer más eficiente y atractivo
a México para con la inversión extranjera.
Luis Rubio, director general del Centro de Investigación
para el Desarrollo, A.C., un think tank de la Ciudad
de México, ofrecía su perspectiva en cuanto
a por qué una legislación tan importante
se había interrumpido.
Rubio describió la destacada
extensión de la reforma económica que
recorrió México en los últimos
25 años. El gasto público se redujo, y
el sistema bancario pasó de público a
privado, mayormente a manos extranjeras. Pero la palanca
más importante para el cambio fue la transición
de una economía cerrada a una abierta, que comercia
hoy en día un 50 por ciento del producto bruto
interno en lugar de un 20.
El Acuerdo General sobre las Tarifas
y el Comercio y el NAFTA fueron instrumentos para la
apertura de la economía mexicana, sin embargo
Rubio sostiene que la urgencia por más reformas
murió casi totalmente desde 1993. Las reformas
no subieron el estándar de vida y muchos mexicanos
se sienten engañados por la falta de progreso
personal. La corrupción, una división
continua entre ricos y pobres, y la falta de liderazgo
en el gobierno, dice, son los culpables de la frustración
con el pasado y la incapacidad para avanzar.
Las reformas previas fueron llevadas
a cabo por la rama ejecutiva, la cual, irónicamente,
perdió mucho poder como consecuencia, manifestaba
Rubio. Las futuras reformas enfrentan al congreso con
el ejecutivo, sin reglas de compromiso claras. Las reformas
propuestas en México se necesitan desesperadamente,
en la opinión de Rubio, y existe una importante
agenda que excede la propuesta actual—tratar con
los sindicatos, los monopolios gubernamentales y privados,
promover la cooperación política y el
estado de ley, y establecer un marco para una verdadera
economía de mercado. La cuestión es si
México aún tiene la visión política
y la voluntad como para avanzar en dicha agenda.
La recesión en las maquiladoras: ¿estructural
ó cíclica?
El tercer panel discutió
el rol de factores estructurales y cíclicos en
la reciente recesión maquiladora. La falta de
inversión en infraestructura se cita a menudo
como una barrera para el desarrollo económico
mexicano. Alejandro Castañeda Sabido, profesor
en El Colegio de México, analizó cómo
la inversión en infraestructura—específicamente
el incremento del gasto del gobierno en autopistas y
generación de electricidad—afectó
la tasa de crecimiento del sector manufacturero mexicano.
Se encontró que ambos tipos
de gasto en infraestructura pública tienen efectos
significativos en el crecimiento general de la manufacturación,
afirmó Castañeda. Por ejemplo, un crecimiento
del 10 por ciento en el stock de inversión de
capital en autopistas resulta en un incremento del 0.6
al 1 por ciento en la producción manufacturera.
Un incremento del 10 por ciento en el stock de inversión
de capital lleva a un aumento de la manufacturación
del 1.9 al 2.9 por ciento. Castañeda concluyó
que si el gobierno mexicano desea promover el crecimiento
de la manufacturación, debería promover
la inversión en infraestructura.
James Gerber, director del Centro
de Estudios Latinoamericanos en la Universidad de San
Diego, directamente se refirió al tema del cambio
cíclico versus el estructural y concluyó
que la respuesta es ambos. Gerber utilizó un
modelo dinámico de series de tiempo que consideraba
una combinación de factores cíclicos y
estructurales para identificar las contribuciones individuales
a la baja. El modelo incluyó factores cíclicos
tales como la recesión manufacturera de los EE.UU.
y el declive estadounidense y global en la inversión
extranjera directa (IED), además de temas estructurales
como el declive a largo plazo en las tendencias de tasas
de crecimiento, la suba de las remuneraciones mexicanas
en términos de dólar y la competencia
global, incluyendo China.
Los factores estructurales como
los cambios en la política comercial de EE.UU.
y las remuneraciones diferenciales contribuyeron significativamente
a la caída del empleo, de acuerdo a Gerber. Por
ejemplo, el Acta del año 2000 de la Asociación
de Comercio de la Cuenca del Caribe le dió a
la industria textil y a la de la vestimenta en el Caribe
y los países de Centro América el mismo
acceso a los mercados de EE.UU. que a México
bajo el NAFTA. También remarcó que las
industrias con bajas remuneraciones y poca especialización
son las más amenazadas. Basándose en datos
de encuestas, Gerber estimó que aproximadamente
el 40 por ciento de las maquilas electrónicas
compiten primariamente en base al precio, tal como lo
hacen la mayoría de los fabricantes de la vestimenta.
El interior de México, donde las remuneraciones
son más bajas, no tiene infraestructura comparable
a la de las regiones costeras de China.
Aún así, parte de
la baja es primariamente cíclica y se relaciona
al retraso de la producción económica
mundial y a la recesión de la manufacturación
de EE.UU. Por el lado positivo, Gerber manifestó
que a pesar de que la IED global ha sido baja, la porción
mexicana básicamente no ha cambiado. Y dentro
de México, la IED dirigida a las maquiladoras
ha sido constante entre 18 y 25 por ciento. En otras
palabras, los inversores globales no están viendo
a México o a las maquilas de manera diferente
que antes de la caída.
Ernesto Acevedo Fernández,
director de análisis macroeconómico del
Ministerio de Finanzas y Crédito Público
de México también analizó las causas
de la recesión maquiladora. Comenzó describiendo
la suba y caída de las maquiladoras en los noventa.
Entre 1994 y 2000, la producción anual de la
industria creció un 13.8 por ciento en promedio,
y sus exportaciones se incrementaron a casi $80 mil
millones, representando un 47.7 por ciento de las exportaciones
totales de México. La industria se convirtió
en el principal generador de empleo y moneda extranjera
de México.
Sin embargo, a mediados del 2000
comenzó a retrasarse, dijo Acevedo. La producción
decreció casi un 20 por ciento durante el 2001,
y un 18 por ciento de las plantas maquiladoras cerró
entre mediados del 2000 y agosto del 2003. El empleo
se contrajo dramáticamente.
¿Por qué el retraso?
Acevedo enumeró como las principales causas la
débil demanda externa, costos más altos
en la mano de obra y servicios en México, regulaciones
comerciales y fiscales, y la competencia internacional.
El modelo económico de Acevedo estima que un
80 por ciento del declive en las exportaciones de maquiladoras
se debió al declive en EE.UU. de la demanda de
productos de maquiladoras, dado que la correlación
coeficiente entre la producción industrial estadounidense
y al actividad maquiladora es 0.9 y la elasticidad de
las exportaciones de maquiladoras a la producción
industrial de EE.UU. y la demanda agregada son de 2
y 1.7 respectivamente. [3].
Si la demanda externa explica
el 80 por ciento de los cambios en las exportaciones
de maquiladoras, ¿qué sucede con el otro
20 por ciento? Acevedo responsabilizó a la combinación
de los crecientes costos (en forma de remuneraciones
más altas y servicios más caros) y la
creciente competencia internacional. Ciertamente, las
exportaciones chinas a los EE.UU. han rebotado a las
tasas de las que disfrutaban antes de la recesión
mientras que las exportaciones mexicanas todavía
están retrasadas. La participación de
China en el mercado continuó creciendo, siendo
ahora China el segundo proveedor más importante
de la economía de los EE.UU. Mientras tanto,
las exportaciones mexicanas a los EE.UU. se mantuvieron
casi constantes, cerca de un 11 por ciento del total
estadounidense.
Acevedo también realizó
un análisis Granger de causalidad para explorar
la relación entre las exportaciones mexicanas
y chinas. Buscaba determinar si las exportaciones chinas
a EE.UU. desplazaron a las mexicanas o si los componentes
chinos y mexicanos son complementos, siendo ambos necesarios
para producir el producto terminado. Acevedo encontró
que sólo cinco de los primeros 15 de los principales
exportadores mexicanos compiten mano a mano con China.
En 10 industrias, las crecientes exportaciones chinas,
de hecho, representan oportunidades de crecimiento para
México. (Tabla 2)
| Tabla 2 |
| Relación complementaria
de las exportaciones chinas y mexicanas. |
| |
Cambio
en la participación de mercado* |
| Productos |
México |
China |
| Sustitutos |
|
|
| Partes y accesorios
de máquinas automáticas de procesamiento
de datos y sus unidades |
–2.6
|
4.8 |
| Unidades de entrada
y salida para computadoras y otras procesadoras
de datos |
–1.9
|
8.2 |
Aparatos de transmisión
para fax, televisión y radio transmisores
|
–3.6
|
2.2 |
| Pantalones, mamelucos
y shorts para mujeres, tejido de algodón |
–3.1 |
.8 |
| Aparatos de recepción
y transmisión para CB/ radios aficionados,
fax, teléfonos celulares |
–6.0 |
7.2 |
| Complementos |
|
|
| Partes de asientos |
2.7
|
.8 |
| Planchas y paneles
para voltajes no mayor de 1.000 voltios |
4.5
|
.5 |
| Unidades de procesamiento
digital |
29.8
|
2.3 |
Módem para sistemas
de línea digital
|
18.7
|
1.6 |
| Instrumentos de control
y regulación automática |
1.7
|
.7 |
| Juegos de cableado
de ignición para vehículos,
aviones y barcos |
.8
|
0 |
| Otras partes motores
para vehículos |
1.2
|
.3 |
| Partes únicamente
para motores de tipo de ignición a
bujía y combustión interna |
2.1 |
.3 |
| Sin evidencia |
|
|
| Receptores de televisión |
–11.9
|
5.1 |
| Receptores de radios
para automotores |
–6.6
|
2.1 |
|
| *entre marzo 2002 y febrero
2003 |
| FUENTE: Ernesto Acevedo “Causas
de la recesión en la industria maquiladora”
presentado en la conferencia del Banco de la Reserva
Federal de Dallas, 21 de Noviembre del 2003. |
Javier Mancera, director
de asuntos internacionales de Estrategias Públicas
de México, remarcó la amplia coincidencia
de opinión entre los disertantes en relación
a las causas de los problemas actuales de la industria,
pero dijo que el futuro de la misma va a involucrar
algunas batallas políticas difíciles.
Se refirió a la imagen pobre de las maquiladoras
en la mayoría del país—frecuentemente
asociadas con el abuso de la mano de obra y el tráfico
ilegal en la mente popular, y especialmente con la Ciudad
de México.
Sin embargo, el otro lado de la
batalla ideológica podría apuntar a esta
misma industria como la mayor fuente de crecimiento
económico y moneda extranjera en México—demasiado
importante como para no ser considerada. Mancera mencionó
el reciente éxito de la industria maquiladora
al revertir un decreto presidencial altamente desfavorable
como la clase de política en la que la industria
se debe comprometer en el futuro. Dijo que las ciudades
fronterizas mexicanas deben estar más articuladas
para presentar su caso en la Ciudad de México
a medida que sus circunstancias económicas se
vayan ligando crecientemente a la salud de la industria
maquiladora.
El futuro de la industria
El último panel se
refirió al futuro de la industria maquiladora.
Gordon H. Hanson, profesor en la Universidad de California,
San Diego e investigador asociado al National Bureau
of Economic Research, comenzó por delinear las
causas del éxito de las maquiladoras en los noventa.
Ofreció cuatro razones del rol expansivo de la
maquiladoras en las exportaciones mexicanas: (1) la
habilidad de las empresas multinacionales para dividir
la producción a través de las fronteras
mediante terciarización global; (2) las bajas
remuneraciones en México en relación al
resto de Norteamérica; (3) las políticas
comerciales de EE.UU. y México que inicialmente
le otorgaron ventajas especiales a las maquiladoras
para exportar a EE.UU.; y (4) la proximidad de México
a la gran y rica economía estadounidense.
La industria maquiladora mexicana
también puede ser un riesgo cíclico, dijo
Hanson. Ésta crea pocos lazos con el resto de
la economía porque las maquiladoras importan
cerca de un 97 por ciento de la entrada indeterminada
utilizada en los procesos de fabricación. Como
consecuencia, las maquiladoras son establecimientos
sueltos que pueden ser fácilmente reubicados
si los costos locales suben.
Estas desventajas sugieren que
si bien las maquiladoras pueden generar un rápido
crecimiento en la exportación, también
pueden aumentar la sensibilidad de la economía
a los impactos globales. Las maquiladoras pueden responder
más que otros exportadores a los cambios en costos
o demanda de producción. Se pueden expandir rápidamente
cuando los tiempos son buenos, pero también pueden
contraerse abruptamente si son malos—a lo que
Hanson denomina “el efecto látigo”.
De manera implícita, las maquiladoras pueden
volverse absorbedores de impacto para las firmas estadounidenses
en el transcurso de ciclo comercial. La clave para el
futuro de la industria es una integración hacia
adelante y hacia atrás en la cadena de provisión
local.
Jorge Carillo de El Colegio de
la Frontera Norte (COLEF) se refirió a la integración
de la cadena de provisión tomando como ejemplo
el sector de maquiladoras electrónicas de Tijuana.
Dijo que las empresas están bien integradas en
la región con un alto comercio inter-maquila:
54 por ciento de las ventas son locales al igual que
el 33 por ciento de las compras. La mayoría de
las plantas utiliza tecnología de avanzada, rezagándose
en la tecnología de punta por sólo 2.3
años en promedio. Además, los trabajadores
calificados representan el 25 por ciento del empleo
total, y las mejores prácticas como Kaizen, equipos
de trabajo y Six Sigma son utilizadas tanto por las
plantas altamente calificadas como por las poco calificadas.
Carrillo presentó su ampliamente
conocida clasificación de generación de
maquiladora: (1) ensamblaje manual, mano de obra intensiva;
(2) fabricación con escasa producción
y algo de autonomía; (3) diseño, conocimiento
intensivo. Para explorar cómo podría verse
una cuarta generación de maquiladoras, COLEF
encuestó 298 plantas en tres importantes ciudades
maquiladoras: Tijuana, Mexicali y Ciudad Juárez.
Usando análisis de cluster, de índice
y de factor para clasificar las plantas existentes,
seis tipos emergen (Tabla 3). La visión
de Carrillo con respecto a la cuarta generación
de maquiladoras es logísticamente intensiva y
un modelo de management de la cadena de provisión.
Podría ser un consorcio de varias plantas y funciones,
un “condominio” de varias compañías
en la misma planta o un centro de operaciones regional
coordinado en México.
| Tabla 3 |
| Promedio de costos de la mano
de obra en las distintas industrias |
Tipo |
Porcentaje de muestra* |
Tecnología |
Autonomía |
Integración
en la cadena de provisión local |
I |
13 |
Bajo |
Moderado |
Moderado |
II |
5 |
Alto |
Bajo |
Bajo |
III |
12 |
Moderado |
Alto |
Bajo |
IV |
16 |
Moderado |
Bajo |
Alto |
V |
27 |
Alto |
Moderado |
Bajo |
VI |
28 |
Alto |
Alto |
Alto |
|
| *No suma 100 debido a errores
de redondeo. |
| FUENTE: Jorge Carrillo, “Maquiladoras:
Evolución productiva y competitividad”,
presentado en la conferencia del Banco de la Reserva
Federal de Dallas, 21 de Noviembre del 2003. |
El último orador fue
Alejandro Dieck, jefe de empleados del Ministerio de
Economía de México. Luego de repasar el
desempeño reciente de la industria maquiladora,
Dieck ofreció una perspectiva realista del futuro
telón de fondo bajo el cual operará. México
ya no puede ofrecer las remuneraciones más bajas,
y no está dispuesto a ofrecer el tipo de incentivo
impositivo que algunos competidores han ofrecido. Dichos
incentivos son fiscalmente imprudentes y una violación
a las reglas de la Organización Internacional
del Comercio y la Organización para la Cooperación
Económica y el Desarrollo, dijo Dieck.
No obstante, México puede
abrir la economía con acuerdos de libre comercio
con 32 naciones, un bajo riesgo país, estabilidad
macroeconómica, estado de derecho y proximidad
con los Estados Unidos, el mercado más grande
del mundo, manifestó Dieck. México se
está movilizando hacia la apertura comercial,
reformas energéticas, laborales, impositivas
y de telecomunicaciones y algunos incentivos puntuales
para la investigación y el desarrollo. Con estos
avances, México ofrece un escenario atractivo
para la futura inversión extranjera.
Resumen
En respuesta a la pregunta
propuesta en el título de la conferencia—si
el reciente retroceso en la producción maquiladora
es cíclico o estructural—los disertantes
dijeron que ambos. La economía estadounidense,
particularmente la producción industrial, es
el determinante número 1 de desempeño
y la reciente caída en las maquiladoras ha sido
por mucho tiempo un reflejo de las condiciones pobres
en EE.UU.
Pero la historia no finaliza solamente
con sucesos cíclicos. La competencia extranjera
que ofrece mano de obra barata ha significado una seria
intrusión en el sector maquilador de México.
Las crecientes remuneraciones en el sector exportador
mexicano han hecho que el país sea, en parte,
víctima de su propio éxito. Como las remuneraciones
mexicanas subieron, la producción de la vestimenta,
textil y de juguetes se trasladó a China, Vietnam
y Bangladesh. Quedan, no obstante, áreas importantes
donde México continuará compitiendo basándose
en la proximidad y la mejora en calificación:
artículos voluminosos como los autos y los electrodomésticos;
mercancías con ciclos de producción complicada;
producción para la cual la calidad sea más
importante que el precio y casos en los que la propiedad
intelectual deba ser protegida.
Escuchamos diferentes puntos de
vista sobre las perspectivas de éxito de los
esfuerzos de México para implementar reformas
económicas esenciales. Luis Rubio nos recordó
que es fácil quedar atrapado en el cambio democrático
que ocurrió durante los últimos 25 años
y simplemente extrapolar el progreso hacia delante.
Algunos disertantes hicieron exactamente esto, asumiendo
que cierto éxito en las reformas fiscales, energéticas
y de telecomunicaciones mejoraría pronto el medioambiente
competitivo. Sin embargo, Rubio no pudo señalar
ninguna reforma exitosa durante la última década
y fue menos sanguíneo con respecto al futuro.
Un telón de fondo competitivo
y mejorado es esencial porque la próxima generación
de maquiladoras debe acelerar el ciclo de producción,
lograr niveles más altos de gerencia y habilidades
de ingeniería, y tal vez, asumir posiciones de
liderazgo regional en sus empresas. En la medida en
que las plantas se muevan de mano de obra intensiva
a capital intensivo, no podemos esperar un retorno al
18 por ciento de crecimiento anual del empleo. Habrá
menos crecimiento en el empleo pero la mezcla de empleos
los llevará a remuneraciones superiores y posiciones
de mayor productividad. El crecimiento de la producción
y la productividad, más que los empleos, medirán
el éxito de la próxima generación
de maquiladoras.
| — |
Jesús Cañas |
| |
Roberto Coronado |
| |
Bill Gilmer |
 |
| Sobre
los autores
Cañas y Coronado
son analistas económicos y Gilmer
es vicepresidente a cargo de la sucursal
El Paso del Banco de la Reserva Federal
de Dallas.
Notas
Es posible encontrar
información sobre los participantes
y sus presentaciones en la conferencia “La
caída de las maquiladoras: ¿cambio
estructural o factores cíclicos?”
en www.dallasfed.org/news/research/ 2003/03maquiladora.html.
- “Business Cycle Coordination Along
the Texas–Mexico Border,”
por Keith R. Phillips y Jesus Cañas,
próximamente, y “La Relación
de Largo Plazo del PIB Mexicano y de sus
Componentes con la Actividad Económica
en los Estados Unidos y con el Tipo de
Cambio Real,” por Daniel G. Garcés
Díaz, Documentos de Investigación,
Banco de México, Marzo 2003.
- El artículo 303 del NAFTA esencialmente
requiere que México trate los materiales
fuera del NAFTA importados por las maquiladoras
de la misma manera que a los materiales
idénticos importados por las no
maquiladoras o cualquier otra empresa
mexicana.
- La correlación coeficiente es
una medida de cuan bien las tendencias
en los valores previstos siguieron las
tendencias en los valores reales en el
pasado. La correlación coeficiente
es un número entre 0 y 1. Si no
hay relación entre los valores
previstos y los reales, la correlación
coeficiente es 0 o muy baja. Una concordancia
perfecta da un coeficiente de 1. La elasticidad
es una medida del grado de respuesta de
una variable a los cambios en otra. Un
coeficiente de elasticidad mayor a 1 implica
un alto grado de respuesta.
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