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¿Tocaron fondo las Maquiladoras
de México?
Southwest Economy
Enero/Febrero 2004
Uno de los eventos económicos
más comentados en México esta década
ha sido la caída en las maquiladoras o las plantas
de exportación de mercaderías en depósito.
Dichas plantas dan cuenta de casi la mitad de todas
las exportaciones mexicanas a los Estados Unidos, por
lo que no es sorprendente que reciban tanta
atención.
Entre octubre 2000 y marzo 2002,
el empleo en las maquiladoras cayó en casi 277.000
puestos o cerca de un 21 por ciento. Se recuperó
en la primavera del 2003 y luego decayó nuevamente.
Las causas habituales de las fluctuaciones en las maquiladoras
(la demanda de EE.UU. y los factores de costo mejicanos)
se han comenzado a mover en direcciones que inducen
al crecimiento. ¿ Son suficientes estos cambios
como para estimular una recuperación? El empleo
en las maquiladoras ha comenzado a avanzar gradualmente,
pero las presiones en ambas direcciones complican la
respuesta.
Para comprender algo más
que las simples generalidades sobre las maquiladoras
hoy, dos factores merecen la atención. En primer
lugar, las maquiladoras y sus contrapartes en otros
países son crónicamente volátiles.
El empleo en las maquiladoras y las fluctuaciones resultantes
–hacia arriba y hacia abajo- son mayores que en
las plantas de la misma industria en países industrializados
de alto ingreso. En segundo lugar, mientras la última
caída se ha diseminado por toda la industria
maquiladora algunas han llegado más abajo que
otras. Algunas industrias se han recuperado un poco
y parecen estar listas para proseguir con refuerzos.
Otras parecen estar suspendidas esperando descender
aún más.
La volatilidad del empleo
Entre septiembre 1998 y octubre
2003, el empleo general en las maquiladoras en México
subió más que lo que bajó. Tal
como se aprecia en el Cuadro 1, logra un pico en octubre
2000 y luego cae fuerte y velozmente. Los periódicos
hablaron mucho de esta caída, sin embargo escasamente
discutieron el movimiento ascendente a lo largo de los
dos años previos. El empleo en las maquiladoras
subió más entre septiembre 1998 y septiembre
2000 que lo que cayó en los siguientes tres años.
A pesar del abrupto descenso desde octubre 2000, nunca
volvió a caer a los niveles de septiembre 1998.
Las maquiladoras actúan
como amortiguadores de impacto de las operaciones manufactureras
en los países industrializados. En todos los
países, determinadas industrias tienen subas
de largo plazo o tendencias en baja. Pero en el corto
plazo, las empresas en los países de alto ingreso
utilizan las plantas de procesamiento de exportaciones
extranjeras, como las maquiladoras, para llevar el embate
del impacto a la demanda local. Un incremento ó
una baja dados en la producción industrial estadounidense
acciona incrementos mucho mayores ó descensos
en el empleo de maquiladora en la industria correspondiente
en México. Luego de sufrir un declive que comenzó
en 2000, la industria de la producción estadounidense
comenzó a recuperarse a finales del 2001, brindando
razones para tener esperanza.
La absorción del impacto
no es el único factor de las fluctuaciones en
el empleo de maquiladora. Los cambios recientes en el
costo del dólar al hacer negocios en México
podrían explicar no solamente algunos problemas
recientes de las maquiladoras, sino también su
reciente mejora. Entre octubre 1998 y marzo 2002, el
valor del dólar ajustado a la inflación
se debilitó ante el peso mejicano en un 28 por
ciento. Al mismo tiempo, el dólar se fortaleció
ante las monedas de Malasia, Singapur, Sri Lanka, Tailandia
y Las Filipinas. Estos cambios en la tasa de cambio
real bajaron el costo del dólar al comprar productos
en los cinco países asiáticos, mientras
que lo incrementaron en México. En México,
el salario manufacturero promedio en términos
de dólar, subió un 45 por ciento entre
1998 y 2002, pero bajó en Singapur y Sri Lanka.
Desde marzo 2002, sin embargo, el valor real del dólar
se ha fortalecido en un 17 por ciento en relación
al peso, bajando el costo de hacer negocios en México.
Mientras tanto, el dólar ha subido levemente
con respecto a la moneda de China, Malasia y Las Filipinas
y, ha bajado en comparación de la de Sri Lanka,
Singapur y Tailandia.
Divisiones Sectoriales
Más del 80 por ciento
de la caída del empleo en las maquiladoras mejicanasen
el 2001 y 2002 puede explicarse por los cambios en la
demanda agregada de EE.UU. y los incrementos en el costo
de hacer negocios en México. Ochenta por ciento
no es 100 por ciento. Claramente, se requiere algo más
que la producción industrial estadounidense,
la tasa real de cambio y las fluctuaciones salariales
para explicar las fluctuaciones de las maquiladoras
El Cuadro 1 también presenta
índices del empleo en las maquiladoras para los
textiles y la vestimenta, para los electrónicos
y cualquier otra cosa (todos los otros). El empleo en
ambas, maquiladoras de electrónica y en las de
textiles y vestimenta, creció más rápido
que el grupo identificado como todo los otros, pero
también cayó más fuertemente luego
de alcanzar sus picos. Para octubre 2003, el empleo
en ambas industrias fue marcadamente más bajo
que los niveles de septiembre 1998. Aunque el empleo
en octubre 2003, en todas las otras industrias, estuvo
también bastante por debajo de su pico, estuvo
muy por encima de septiembre 1998, mucho más
por encima, de hecho, que lo que el empleo en las textiles
y vestimenta, y electrónica estuvo por debajo.
Aún más, el empleo total de las maquiladoras
parece haber tocado fondo. La pregunta relevante aquí
es si la recuperación de todos los otros y tal
vez, la de la electrónica, contrarrestará
el continuo descenso de los textiles y la vestimenta.
Mucho de lo que hizo que las dos
industrias se hundan aún más que todas
las otras refleja la política de gobierno. Para
los textiles y vestimenta, el gran cambio político
se dio en enero 1994, cuando el Tratado de Libre Comercio
de América del Norte (NAFTA) le dio a estas industrias
un nuevo conjunto de reglas para comerciar con los Estados
Unidos y Canadá. Antes del NAFTA, China era la
principal fuente de los Estados Unidos en productos
textiles y de vestimenta. Las interrupciones de tarifas
especiales que los textiles y vestimenta recibieron
bajo el NAFTA dió empuje a México para
superar a China y volverse el proveedor número
1 de los Estados Unidos. Pero en 2001, los Estados Unidos
dieron una apertura semejante a los países de
la Caribbean Basin Initiative (Iniciativa de la Cuenca
del Caribe , los cuales incluyen las naciones de América
Central. En el 2001, los Estados Unidos extendieron
otras aperturas a China, cuando ésta se unió
a la Organización Internacional del Comercio.
Ambos, China y los países de la Caribbean Basin
Initiative sobrepasaron a México en sus exportaciones
textiles y de vestimenta a los Estados Unidos. Es probable
que México no vaya a poder competir nuevamente
en los mercados del salario más bajo y mano de
obra poco calificada que la mayoría de esta industria
ocupa.
La historia de las fluctuaciones
del empleo en las maquiladoras de electrónicos
es más compleja. La recesión de los EE.UU.
del 2000–01 comenzó con una baja en las
industrias estadounidenses relacionadas a la electrónica,
asociada con una depresión mundial en dichas
industrias. La relación entre la caída
de las industrias de EE.UU. y sus contrapartes mejicanas
es clara. Combinados con la caída de la industria,
los cambios en las tasas de cambio reales y los salarios
denominados por el dólar en México desde
octubre 2000 hasta marzo 2002 estaban afectando el costo
de hacer negocios.
En el 2001, entró en vigencia
una nueva regulación del NAFTA, la cual hizo
a las operaciones de las maquiladoras más difíciles,
costosas e inciertas en México. El Artículo
303 del NAFTA prohibió las reducciones de tarifas
para las importaciones provenientes de países
no adheridos al mismo. Para las empresas que importaban
desde Asia para ensamblar en México y luego exportar
a los Estados Unidos, una vieja práctica de especial
importancia para las maquiladoras de electrónicos,
el Artículo 303 significó que las operaciones
mejicanas fueran más caras de la noche a la mañana.
Las empresas comenzaron a llevar sus operaciones a otros
sitios.
El gobierno mejicano intentó
contrarrestar estos incrementos en los costos tarifarios
con subsidios administrados a través de un programa
conocido como Prosec. Algunos gerentes de maquiladoras,
quejándose que las políticas del Prosec
eran inconstantes y temporales, reubicaron sus operaciones
a pesar del programa. Además, debido a que las
maquiladoras de electrónica son especialmente
sensibles a las fluctuaciones de la tasa de cambio,
el aumento de la tasa de cambio real de 1998–2002
podría haber afectado a estas plantas más
que a otras. Finalmente, el desarrollo de cadenas de
suministro de insumos en electrónica hizo de
China un competidor más fuerte.
Perspectiva de las maquiladoras
Mientras una gran porción
de las bajas en las maquiladoras de México en
2001 y 2002 puede explicarse por medio de las reducciones
en la demanda de EE.UU. y los cambios en los costos
de hacer negocios, expresado por las fluctuaciones salariales
y cambiarias, una importante parte de la baja se debió
a los cambios en la política comercial y la creciente
competencia en el exterior, en términos de las
redes de distribución y los costos de los insumos.
Así como la recuperación de EE.UU. continua
su paso, despertando de la recesión del 2000–01,
de la misma manera deberían resucitar las maquiladoras
mejicanas. La reciente flexibilización del peso
mejicano no ha hecho demasiado hasta ahora para el regreso
de las maquiladoras, sin embargo, ayudó a detener
su decaimiento y sus efectos más positivos pueden
aún estar por llegar.
Los cambios políticos generan
preguntas con respecto a cuándo o si las maquiladoras
recuperarán pronto sus niveles pico de empleo
y producción; no obstante, es difícil
no pensar que las maquiladoras en México ya han
tocado fondo, aún con más caídas
en la industria mejicana de la vestimenta.
—William C. Gruben
Sobre el
autor
Gruben es vicepresidente
y director del Centro de Economía
Latinoamericana del Banco de la Reserva
Federal de Dallas. |
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