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Más allá de la
frontera
La diplomacia de Yuan: China y Taiwán son contendientes
en el campo del comercio de Latinoamérica
Southwest Economy
Noviembre/Diciembre 2005
Federal Reserve Bank of Dallas
En años recientes, mucho
de lo que se habla en las comunidades de negocios de
Centroamérica ha girado en torno a la competencia
con China en el comercio de prendas de vestir. A principios
de los 1990s, las exportaciones de ropa proveniente
de China hacia los Estados Unidos eran más del
doble que las de los países que pasarían
a formar parte del Tratado de libre comercio centroamericano
(TLC-Centroamérica-República Dominicana)—Costa
Rica, República Dominicana, Guatemala, Honduras,
Nicaragua y El Salvador. En 1994, estos países
comenzaron a cautivar una cuota del mercado textil de
los Estados Unidos de China y para 1998, ya habían
sobrepasado a China.
Las ventajas competitivas de los
países del TLC-Centroamérica-Répública
Dominicana incluían la apertura del comercio
con los Estados Unidos que China no compartía.
Los Estados Unidos han estimulado a la industria textil
en Centroamérica y en las islas del caribe mediante
acuerdos de comercio en la Iniciativa de la Cuenca del
Caribe (Caribbean Basin Initiative) en 1985 y leyes
y acuerdos en el 2000 y 2002. Sin embargo, el ingreso
en el 2001 de China a la Organización de comercio
mundial incrementó sus oportunidades competitivas
en textiles y prendas de vestir. El año siguiente,
las ventas de textiles hacia Estados Unidos por parte
de China superaron a las de los países del TLC-Centroamérica-República
Dominicana.
La competencia sigue intensa.
Los costos de producción de los textiles de China
son sólo el 75 por ciento de los de Nicaragua
y el 62 por ciento de los de Guatemala. Sin embargo,
el tiempo que se requiere para transportar los textiles
y prendas de vestir hacia los Estados Unidos desde los
países que conforman el TLC-Centroamérica-República
Dominicana, es menor a un tercio del tiempo que se requiere
al hacerlo desde China. Por lo general, el ciclo entre
la recepción de un pedido y su envío a
los Estados Unidos es de cuatro semanas para las naciones
del TLC-Centroamérica-República Dominicana
y de 10 semanas para China.[1]
Aunque los países del TLC-Centroamérica-República
Dominicana van cabeza a cabeza en la competencia económica
con China, existe una razón para pensar que China
puede buscar maneras para comprar su cooperación
diplomática. China ha estado dedicando esfuerzos
considerables en la diplomacia económica en Latinoamérica.
En el 2004, el Presidente Hu Jintao visitó Argentina,
Brasil, Chile y Cuba. El vicepresidente de China, Zeng
Qinghong, visitó México, Venezuela y Perú.
Los proyectos de inversión de China en dichos
países se anunciaron en conjunto con las visitas.
Estas inversiones parecían estar diseñadas
en gran parte para crear recursos de suministros estándar
para China y para permitir que las empresas chinas se
beneficien de la venta final de suministros. Muchos
de los planes de inversión anunciados implican
la producción de materia prima, fundición
de metales e infraestructura de transporte. Otra iniciativa
china parece ser inversiones en textiles en México,
otro exportador importante, aunque menguante, para los
Estados Unidos.
Las inversiones de China en Latinoamérica
han sido pequeñas para los estándares
de los Estados Unidos. Pero, solamente en Brasil, unas
50 empresas chinas ya han invertido directamente. En
el 2004, el 46 por ciento del total de la inversión
directa extranjera de China se enfocó en los
países de Latinoamérica y el Caribe. Se
dice que los nuevos proyectos serán dominados
por los que equivalen al keiretsu japonés,
grandes conglomerados de negocios con fuertes lazos
con el gobierno.
La incursión diplomática
y las inversiones en Latinoamérica por parte
de China pueden tener implicaciones políticas
para su envolvimiento futuro en Centroamérica.
No es un secreto el que China quiere que las naciones
latinoamericanas rompan sus lazos diplomáticos
con Taiwán. Doce de las 25 naciones que todavía
reconocen a Taiwán, se encuentran en Latinoamérica
y el Caribe. Seis de las 12 están en el TLC-Centroamérica-República
Dominicana.
En algunos países, China
ya ha anunciado planes de ayuda e inversión que
son substancialmente más grandes que los de Taiwán.
El año pasado, en los periódicos taiwaneses
se quejaban de que el nuevo Primer ministro del país
de la isla del caribe de Dominica le pidió a
Taiwán $58 millones en ayuda y que después
aceptaron un paquete de China por el doble de esa cantidad.
En respuesta, Dominica eliminó su reconocimiento
diplomático con Taiwán. Los taiwaneses
argumentan que el programa financiero para Dominica
es parte de un intento progresivo para desacreditar
a su presidente Chen Shui-bian, quien está enfocado
en la independencia de manera inusual. Desde que Chen
asumió el poder en el 2000, no sólo Dominica
sino también Macedonia, Nauru, Liberia y Granada
también han desechado el reconocimiento diplomático
de Taiwán.
Los vínculos de Taiwán
a los países que integran el TLC-Centroamérica-República
Dominicana incluyen anuncios de planes de inversión
en Guatemala y otros países del TLC-Centroamérica-República
Dominicana. Para no ser vencido por la diplomacia china,
Chen, el presidente de Taiwán, realizó
un viaje de 12 días por los países de
Centroamérica y el Caribe durante septiembre.
La vicepresidente de Taiwán, Annete Lu, también
realizó un viaje diplomático por Centroamérica.
Sin embargo, el período
de gobierno del presidente Chen finaliza en el 2008,
lo cual deja mucho tiempo para que los esfuerzos diplomáticos
de China reduzcan el apoyo mundial para Taiwán
durante su administración. No sería ninguna
sorpresa que China intente que los países del
TLC-Centroamérica-República Dominicana
adopten su perspectiva política. Ya existen informes
que China está planificando realizar inversiones
textiles en Centroamérica.
El acuerdo del TLC-Centroamérica-República
Dominicana incluye beneficios para no pagar impuestos
en fibras, telas, hilos y prendas de vestir manufacturadas
en los países miembros, lo cual le da a los países
del TLC-Centroamérica-República Dominicana
una ventaja sobre China al momento de venderle a Estados
Unidos. El ahorro en aranceles podría compensar
algunos de los costos de producción más
bajos de China. Junto con estos factores, los incentivos
políticos podrían ser una razón
más para que se efectúen operaciones textiles
de China en Centroamérica.
Es posible que China pueda aprovechar
una ventaja de precio del "tazón de espagueti"
de los tratados de libre comercio, quizá al producir
textiles en México que sirvan para manufacturar
prendas de vestir en Centroamérica. Sin embargo,
esto ignora el asunto con Taiwán. Las inversiones,
ya sea en el área textil o en otras industrias,
podrían convertirse en incentivos para los países
del TLC-Centroamérica-República Dominicana
que consideran ponerse del lado de China.
—William C. Gruben
Sobre el autor
Gruben es director del Centro
para Estudios Económicos Latinoamericanos y es
vicepresidente del Federal Reserve Bank of Dallas.
Nota
- The Emergence of China: Opportunities and Challenges
for Latin America and the Caribbean (La aparición
de China: Oportunidades y retos para Latinoamérica
y el Caribe), editado por Robert Devlin, Antoni Estevadeordal
y Andrés Rodríguez, Inter-American Development
Bank, 2005.
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